… por eso los precios de las subastas son tan elevados, porque, al final, cuando tienes un techo, alimento y abrigo, lo único que puedes comprar es belleza. ¿En qué más puedes gastarte el dinero? Es algo ancestral, siempre ha estado ahí. Las imágenes son parte de eso, pero no todas. Solo recordamos unas pocas de entre los millones que se hacen. Las voy guardando en la memoria. Supongo, claro está, que la basura siempre desaparece en el arte.

Muchos cuadros y montajes se desvanecerán, así que doy por sentado que en los ordenadores se perderán muchas. El principal motivo por el que las imágenes —y otras cosas— sobreviven es que le gustan a alguien. Hay imágenes realmente memorables, pero no sabemos qué las convierte en tales. Si lo supiéramos, habría muchísimas más. El Matrimonio Arnolfini de Jan van Eyck no es sino una imagen de dos personas en una habitación, pero me surge en la cabeza como una diapositiva. Hay millones y millones de imágenes de una pareja en un cuarto, pero la mayoría son del todo descartables, así que desaparecen. Las de Hopper no son así, en absoluto. Ahora mismo puedo ver algunas mentalmente: Domingo por la mañana temprano (1930), Noctámbulos. Tanto Edward Hopper como Norman Rockwell son pintores americanos, contemporáneos, que represen-taron temas bastante similares: la vida cotidiana en los Estados Unidos. Sin embargo, las imágenes de Hopper se mantienen en la memoria con más fuerza que las de Rockwell, que fueron hechas para reproducirlas en el Saturday Evening Post, de modo que son bastante apagadas. No es Vermeer, pero Rockwell era un ilustrador muy bueno, tanto, que sus imágenes no desaparecerán. En su día no lo habrían visto como parte de una conversación seria sobre el arte del siglo xx, pero lo cierto es que ahí hay toda una obra, y merece re-conocimiento. Y es el público, no los historiadores del arte, quien ha seguido mirando sus obras. La gente que las adora basta para que no caigan en el olvido. Aunque en Hopper hay algo más.


Fragmento de Una historia de las imágenes (edit. Siruela), David Hockney y Martin Gayford. Traducción de Julio Hermoso.

Fotografía por © Richard Schmidt. David Hockney junto a uno de sus cuadros en la exposición: Una visión más amplia, organizada por la Royal Academy of Arts en colaboración con el Museo Guggenheim Bilbao y el Museum Ludwig de Colonia.

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