Madrid 3
Madrid 3

Madrid 3 (2020)

703 €

Detalles del producto

Disciplina
Fotografía
Obra única
No
Edición limitada
Técnica
Digital
Serie
Nombre serie
Copias disponibles
3
Dimensiones
50 x 50 cm
Alto
  • 50cm
  • 100cm
Ancho
  • 50cm

Descripción

La obra

Fotografía editada en papel de algodón Hahnemühle Baryta FB de 350 gramos. Papel baritado. Pigmentos minerales. Serie de cinco ejemplares más dos pruebas de artista. Tres ejemplares de 50x50cm y dos ejemplares de 100x100cm. Todas incluyen calle o margen blanco.

Descripción teórica

En cada foto la parte inferior es un espacio icónico, monumental, una verdad provisional que aspira a ser inmutable. Por encima, casas flotando, contenedores que se desplazan en busca de un lugar de acogida para formar parte de la postal. Construcciones que van de una ciudad a otra en donde la meta, lo real, se sitúa abajo, mientras que arriba tenemos una zona de tránsito. Casas que se elevan, que ascienden a un estrato superior y que en su configuración básica de cuatro paredes, cubierta a dos aguas y suelo, se han despojado de lo superfluo para alcanzar lo esencial.

El artista
Madrid (España)
Chamberí fue el barrio de mi niñez, pero siempre me sentí más cómodo cuando paseaba por el centro de la ciudad, por las calles en donde muchos años antes jugó mi madre: plaza de las Cortes, parque del Retiro, calle de Huertas… Me fijaba en los mil detalles de las cornisas y coronaciones de los edificios de Canalejas, de la Gran Vía o en las portadas barrocas de los viejos palacios. Y en el escaparate de los Turrones Mira. Todavía recuerdo el olor saturado de la pastelería La Mallorquina. Visitar alguno de los museos de la ciudad era un premio y dibujar, lo que más me gustaba hacer. En casa no teníamos muchos libros de arte, pero los pocos que había los ojeaba con avidez. La guía del Prado de Alfonso Pérez Sánchez murió de éxito.

Pinto, dibujo y fotografío paisajes urbanos, mapas imaginarios o edificios concretos desde que tengo uso de razón. Mi madre conservó toda la vida un dibujo de la Puerta de Alcalá que hice con siete años. Para mí la ciudad es el mejor invento de la humanidad, pronuncias las palabras Madrid, París o Tokio y te viene todo un mundo a la cabeza.

Tras dudar entre estudiar Arquitectura y Bellas Artes, al final me decanté por la segunda opción. Me parecía que los amigos que estaban en arquitectura no parecían muy felices dibujando ladrillos. Creo que acerté, a pesar de que en algún momento pensé dejarlo. Me parecía que el perfil de la mayoría de las asignaturas era muy tradicional y sobre todo, que gran parte de los profesores impartían sus asignaturas de forma rutinaria. Pero entre tanto gris, de vez en cuando surgía la luz. Durante la carrera tuve la suerte de ver varias exposiciones que fueron auténticas revelaciones: Colección Sonnabend y Arte Minimal de la Colección Panza en el Reina Sofía; Rothko y Homenaje a Leo Castelli en la Juan March o las exposiciones de la Fundación Caixa en el 60 de la Calle Serrano.

En 1991 asistí al taller del artista suizo John Armleder, en el Círculo de Bellas Artes. Fue una experiencia desconcertante, divertida. Esperaba escuchar tesis sesudas sobre el movimiento Fluxus, sobre Beuys, Lacan, Foucault o el postestructuralismo, pero no. En ningún momento salió a colación Derrida o Baudrillard. Sobre todo se hablaba del mercado del arte y entre algunos asistentes, de los glamurosos modelos que lucía la mujer de Armleder, la también artista Sylvie Fleury. Quizás había que tomarse el arte con más ligereza o con más humor. Poco después dejé mi taller y empecé a trabajar como diseñador gráfico. Durante esos años realicé un montón de proyectos editoriales para Santillana, El País, EL Mundo, McGraw Hill, Grupo Zeta, Oxford University Press… un trabajo muy exigente, no tenía tiempo y dejé mi estudio.

A finales de los 90 me puse a pintar sin más afán que el disfrute personal, sin querer demostrar nada. Tenía mono, necesitaba oler pintura, abrir los tubos de óleo, coger los pinceles. Poco a poco, casi sin darme cuenta, creé un conjunto de obras que contaban algo. Al principio sólo eran pinturas al óleo a las que con el tiempo se sumaron dibujos y fotografías. Empecé a mover algunas piezas y enseguida me di cuenta que lo que hacía tenía una respuesta positiva.
Trabajo por series, cada una con sus características, sus reglas específicas, pero todas tienen en común que hablan del tiempo, doy vueltas a qué es trascendente y qué contingente, pienso en la idea de hogar, de ciudad, de acogida, juego con elementos del pasado, de la Historia para imaginar mundos futuros. Creo que con esa estrategia al final estoy intentando comprender el presente. Desde entonces, he realizado numerosas exposiciones como “RECONSTRUIR EL FUTURO”. Galería Alba Cabrera. Valencia (2020), Exposición 34º Premio BMW de Pintura. Centro Cultural Casa de Vacas. Madrid (2019), entre otras muchas, e individuales como MADRID/PARÍS”. Museo de la ciudad de Móstoles. Móstoles (2020), LA MONTAÑA MÁGICA”. Galerías VIII. La Cárcel. Centro de Creación. Segovia (2019), “MI TIERRA / TON CIEL”. Galería White Lab. Madrid (2018), entre otras muchas. También he participado en ferias, tales como FIG Bilbao (2020), Galería Alba Cabrera Flecha 2020 Feria arte contemporáneo, Centro Arturo Soria, Madrid (2020), JustMad2020 GEOMAG CUBE ART, oArt Madrid Galería Alba Cabrera (2020), “Él no es. No soy yo. Ella es. Eres tú. Dime quién”. LaLatente. HYBRID FESTIVAL (2019), entre otras. Del mismo modo, he sido finalisa y ganado numerosos premios, siendo los últimos: el Primer Premio XVI Certamen Nacional de Pintura Contemporánea Casimiro Baragaña (2020) y una primera mención XIX Premio de fotografía Universidad de Murcia (2020).
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